Argentinos recibidos a "huevazos" en Camaná

Entre gritos y empujones, la población de Camaná recibió a la pareja de argentinos acusada de asesinar a tres ancianos en el hotel Albatros, del centro poblado La Punta, el pasado 28 de abril. La pareja fue capturada el pasado miércoles en el sector de Pichanaqui (Junín), en la plaza principal del distrito.
"¡Asesinos! ¡Malditos! ¿Cómo pudieron hacer eso?", gritaban cerca de cien habitantes de Camaná y del sector de La Punta, quienes se concentraron frente a las instalaciones del Juzgado Mixto de la ciudad. Incluso les lanzaron fruta y huevos ante la impotencia de acercarse para golpearlos, ya que un cordón policial los custodiaba.

Daniel Gastón Santiago Ballesteros (34) y Fabiana Noemí Carmona Bravo (19) fueron trasladados desde la provincia de Chanchamayo, el jueves por la madrugada, y llegaron a la provincia de Camaná cerca de las 23.40 horas, custodiados por el propio jefe de la División Policial de Camaná, Jaime Páucar, quien los escoltó desde el sector de Chala.

La pareja pernoctó en las instalaciones del Departamento de Investigación Criminal y Apoyo a la Justicia (Depicaj) y ayer la Fiscalía los puso a disposición del Juzgado de Investigación Preparatoria, a las 9.30 horas, para el control de identidad. Dos horas después, regresaron al departamento policial para continuar con las diligencias.

En horas de la  tarde, la fiscal dispuso que la pareja rindiera su manifestación sobre el asesinato de Gustavo Pastor Lazo, Julio Javier Legardi y Gregorio Herrera Ure. El abogado defensor de oficio de la pareja pidió la suspensión de la diligencia, porque la joven, quien tiene cuatro meses de gestación, se sintió mal y sería sometida a nuevas pruebas médicas para determinar su estado de salud. A pesar de ello se logró concluir con la declaración de ambos sospechosos.

El pedido de prisión preventiva será sustentado hoy por la mañana por la fiscal Carmen Casas Reymer. En una audiencia se determinará si los acusados del triple homicidio irán a la cárcel mientras duren las investigaciones. El delito que les imputan es el de homicidio calificado, con una pena máxima de 35 años de cárcel.

Además de la declaración de la pareja de argentinos, confesando el crimen, la Policía y la Fiscalía tienen en su contra pruebas biológicas (muestras de sangre y cabellos) y físicas (las herramientas que utilizaron para victimarlos) que demostrarían su autoría en el crimen. Estas pruebas serán presentadas ante el juez de Investigación Preparatoria, para demostrar que ellos están involucrados en el crimen.

SE CONTRADICEN

A pesar que la Policía maneja el móvil de robo como la causa del asesinato, la pareja de argentinos contó a la Policía en Chanchamayo que ellos habrían estado tomando en el hostal con Julio Javier Legardi y que éste intentó propasarse con Fabiana, y por ello discutieron. Como estaban bajo los efectos del alcohol, victimó al anciano. Posteriormente atacaron a Gustavo Pastor Lazo y Gregorio Herrera Ure, en diferentes ambientes del hostal. No querían dejar testigos.

Daniel Santiago Ballesteros contó que fue él quien asesinó a los tres ancianos, quitándole la responsabilidad a su pareja Fabiana Carmona. Sin embargo, la joven de 19 años lo contradijo, indicando que también lo ayudó.

Sin embargo, para la familia el motivo sería económico, ya que la pareja habría revisado todos los cuartos del hotel e incluso se habrían llevado las pertenencias de Gustavo Pastor Lazo, quien también tenía diez mil dólares en efectivo y varias joyas.

A través de un video de vigilancia de una casa de empeño en Camaná, se supo que Daniel Santiago había sustraído un esmeril de Julio Javier Legardi para empeñarlo, cuatro días antes del asesinato. Esta prueba también refuerza la hipótesis de un robo como móvil del brutal crimen que en abril conmocionó a los camanejos, por la ferocidad con que actuaron y el ensañamiento con los ancianos.


LAS CLAVES

Según testigos de La Punta, un taxista de nombre Óscar Andía fue a buscar a Gustavo Pastor Lazo, para pedirle asesoría legal a las 07.00 horas.

El doctor lo  atendió por unos minutos  y le dijo que regrese más tarde. El crimen se habría cometido después de esta hora. La versión de que habrían estado bebiendo licor con uno de los ancianos.

 TESTIMONIO

Jorge Herrera Carnero

"Mi padre era el cuidante del hostal y vivía en una habitación del primer piso, cerca al patio. Él tenía la costumbre de ir todas las mañanas a mi casa, que queda a pocas cuadras del hostal, a visitarme. Pero ese día del asesinato no llegó.

Cerca a las 10.00 horas del 28 de abril, fui a buscarlo. Ingresé por la cochera del establecimiento con la copia de la llave que me dio. Cuando fui a la habitación de mi padre no lo encontré, pero vi sus cosas desordenadas. Lo primero que pensé es que  habían robado en el lugar. Pasé por la cocina y había un color parecido a la sangre en el lavatorio. En ese momento revise la habitación y encontré a Gustavo Pastor Lazo, tirado sin vida.

Asustado corrí hasta el tercer piso donde tenía su habitación Julio Javier Legardi. La puerta de la habitación también estaba fracturada, el cuerpo del carpintero y boxeador estaba debajo de un cúmulo de ropa en el suelo del cuarto.

Bajé a la primera planta preocupado por mi padre. Luego de unos minutos de buscarlo, lo encontré en el baño del patio. Después de unos minutos fui al puesto de la Policía de La Punta para que acudieran al hostal. Ya no podía hacer nada para salvarlos.

También revisé el cuarto de los argentinos, pero no estaban, así que mi primera sospecha también fue contra ellos. Ya no estaban sus cosas y los cajones de las tres habitaciones estaban rebuscados, parecía que se habían llevado algo. Por los medios supimos que lo que buscaban era dinero."

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