Ondulaciones en puente Quilca no generarán daño estructural

Un puente ondulado genera dudas en cualquier chofer. La desconfianza crece si es que la estructura elevada forma parte de una carretera recién estrenada. Quizás por eso el taxista Luis Puma tiene miedo de cruzar el tramo Quilca - Matarani de la carretera Costanera Sur. “Tengo la sensación de que estoy cruzando por una vía con baches, por eso he preferido bajar la velocidad y no correr riesgos”, cuenta Puma luego de pasar por primera vez por el nuevo puente que forma parte de esta obra que fue inaugurada por el presidente Ollanta Humala el pasado 3 de diciembre.


Para otros choferes que transitan por la zona las irregularidades en este tramo de 241 metros afecta su visión y los distrae cuando conducen.

“Estéticamente incomoda porque te da la sensación de que algo está mal hecho”, dice el conductor de una camioneta que se dirige a Matarani. Sin  embargo, especialistas del programa Provías Nacional del MTC descartaron que las ondulaciones en el puente Quilca representen un daño para la estructura o un peligro para los vehículos que la transiten.

Luego de inspeccionar el puente, el director ejecutivo de Provías Nacional, Raúl Torres, informó que las ondas forman parte del diseño original de la estructura que está conformada por seis tramos de entre 33 y 40 metros.

Estas secciones están articuladas y cuentan con una ligera curvatura (contraflechas) para darle mayor flexibilidad y resistencia al puente.

“Estas contraflechas o arcos continuos pueden profundizar la sensación de irregularidad en la vía pero no hay ninguna falla estructural. Tampoco hay rajaduras ni peligro de que colapse el puente”, aclaró Torres.

Además,  de acuerdo a las pruebas realizadas el domingo 13 de diciembre, el puente puede resistir hasta 80 toneladas de carga.

CUESTIONES DE TERRENO

El ingeniero civil Francisco Arellano, quien diseñó el puente Quilca, explicó que esta estructura con tramos independientes fue utilizada debido a las características del terreno sobre el que se construyó el puente.

“Se trata de una zona arenosa con poca cohesión en las partículas. El factor de suelo era de solo 0,7 kg por cm2, pero como de todas maneras el puente tenía que construirse en esta zona, recurrimos a un diseño con seis puntos de apoyo”, dijo el especialista.

Para disminuir la sensación de irregularidad en los conductores que cruzan el puente Quilca, Provías Nacional colocará una capa asfáltica para nivelar el tramo y cambiará las barandas seccionadas por una sola barrera que ocupe toda la vía vehicular.

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